10 RECOMENDACIONES ANTES DE UNA HOSPITALIZACIÓN

 

1.  Conozca a los enfermeros y asistentes.

 

 

 

Los enfermeros son la cara humana del cuidado mediante equipos tecnológicos. El enfermero es la persona clave con la cual se mantiene un contacto cotidiano y es quien coordina su plan diario de asistencia médica. Él puede convertirse en su aliado y ser un guía útil para conocer mejor el ambiente de un hospital, su sistema y sus procedimientos.

 

 

 

2.  Los nombres son imprescindibles en todos los casos de comunicación.

 

 

 

Los nombres son lo más importantes en un hospital: “Oh, es la cama 19, el paciente del baipás”. Usar los nombres es la mejor salvaguardia que puede tener usted contra la sensación de anonimato y de un trato deshumanizado. Con usar nombres, usted establece una relación, primero, como persona y, segundo, como paciente.

 

 

 

​3. Considere la habitación que le asignan en el hospital como su hogar temporal.

 

 

 

El diseño y el espacio son importantes en un hospital. Un mínimo de luz solar, una habitación más tranquila o algo de privacidad podrían significar una gran diferencia para el paciente. Si usted va a permanecer en el hospital más de un día y se siente muy incómodo en su habitación o su cama, pida que lo cambien.

 

 

 

​​4. Que el aseo de su habitación sea una prioridad.

 

 

 

Las habitaciones de los hospitales están realmente sucias. El 75 % de las habitaciones para internación de pacientes están contaminadas con bacterias capaces de causar infecciones estafilocócicas. Utilice paños desinfectantes para limpiar todas las “superficies de alto contacto” que podría tocar: la superficie de la mesa con ruedas, los apoyabrazos de las sillas, las barandas de la cama, el teléfono, el botón del timbre y el control remoto del televisor. A menudo, el personal de limpieza pasa por alto este tipo de cosas. Hay paños desinfectantes en todos los pisos del hospital, y quizá el asistente pueda ayudarlo en pequeñas tareas como esta.

 

 

 

5. Analice si le ofrecerá consuelo, apoyo y consejo la visita de su pastor, sacerdote, ministro, imán, rabino, chamán, gurú, monje o de cualquier otro tipo de consejero espiritual.

 

 

 

6. Haga una lista general de su medicación en su libreta.

 

 

 

En una lista numerada incluya el nombre de cada medicamento, el médico que lo prescribió, el horario de administración y la dosis, los días en que empezó y terminó de tomarlo, y el motivo por el cual se lo indicaron, por ejemplo, “hipertensión”. Esta lista se constituirá en el registro de todas las medicaciones que le prescribieron durante su permanencia en el hospital, y puede usarse también para verificar las facturas del hospital y del seguro.

 

 

 

​7. Conozca el cronograma de su medicación: la mezcla de medicamentos puede ser mortal. Cada vez que le den un medicamento, deben verificar los datos de su brazalete.

 

 

 

Los enfermeros conocen la lista de verificación de los “cinco pasos correctos” para administrar el medicamento correctamente. Usted también puede utilizar esta lista, cada vez que le den medicamentos. Los cinco pasos correctos que debe revisar son los siguientes: 1) hora y cronograma correcto, 2) fármaco correcto, 3) dosis correcta, 4) vía correcta (por ejemplo, inyección, vía endovenosa, vía oral o tópica)  5) y paciente correcto (o sea, ¡usted!). Hable, si le parece que algo no está bien.

 

 

 

​8. Tome notas de su acontece en su libreta.

 

 

 

Anote cómo se siente día tras día. ¡Lo que importa es cómo se siente! Usted es quien mejor se conoce y sabe lo que le resulta normal. Un diario puede servir para tomar notas, a manera de ayuda memoria, de todas las preguntas que quiere hacer a los médicos y enfermeros, ya que es probable que en cada visita sólo estén con usted unos minutos.

 

 

 

​9. Lávese las manos constantemente si puede o utilice un desinfectante de manos en todo momento y lugar donde haya uno. El lavado de manos salva vidas.

 

 

 

Un pequeño cartel casero que diga: “A todos los visitantes: por favor, lávense las manos” es una buena idea para que sepan los que entren en su habitación que usted quiere que tomen esta precaución, además le quita el peso de estar pidiéndolo a cada rato. Recuerde en todo momento que la forma más común de contraer una infección en un hospital es de persona a persona y a través de las manos o el tacto.

 

 

 

​10. Manténgase hidratado. El agua es esencial para la vida. Los pacientes se olvidan fácilmente de tomar agua.

 

 

 

La hidratación es clave para la recuperación. La deshidratación puede tener terribles consecuencias. Asegúrese de tener su jarra de agua siempre llena y tómela de a sorbos en el transcurso del día.